La hescritora piensa que es divertido hacer de dios. Pero también agotador: lleva más de cinco horas mejorando su creación. Y aunque ya se ha tomado el whisky, se toma otro para celebrarlo. Sin duda, si hubiera tenido que crear el mundo entero, hubiera necesitado un montón de whisky. Tal vez fue eso lo que le pasó a Dios, con mayúsculas, piensa la hescritora. Debió marearse y si darse cuenta, no le salió tan perfecto como Él hubiera deseado. Sobre todo, si tuvo que crearlo en siete días. Ahora entiende por qué hay tantas injusticias, empezando por ella misma, que desearía amar a un hombre de carne y hueso y no lo encuentra.
lunes, 24 de septiembre de 2012
domingo, 23 de septiembre de 2012
Él la ve; flechazo instantáneo, escalofrío en el cuerpo, estómago revuelto. Sentimientos encontrados.
Ella lo ve; siente una cosquilla, la ignora. Su mente vuela a kilómetros del lugar.
La noche pasa, las canciones pasan, los tragos pasan. Él, accidentalmente, la choca. Por primera vez ella no lo mira, lo ve. Sonríe. El juego empieza. El va y viene, el no-si-si-no, baile apretado, mente distante. Saben que no está bien, pero sus impulsos son más fuertes. Se buscan, se ignoran y se vuelven a buscar. Ella descarrila, él la frena. Ella se quiebra, él se desespera. ¿Qué hacer? ¿Que no hacer? Moral, códigos, Bien, Mal. Sus mentes adormecidas son un vertiginoso espiral de pensamientos, sensaciones e irracionalidades.
Pero la tentación es más fuerte y sus cuerpos colicionan en un beso violento; de bronca, de calentura, de angustias, de vacío, de necesidad. Se pegan, se separan y se siguen pegando al ritmo desesperado de sus cuerpos incomprendidos. Las pulsaciones se aceleran, las respiraciones son un nudo sin principio ni final. Y en medio de tan feroces instintos y de sensaciones tan nuevas, tan distintas (fielmente escoltadas por ansiedad y pánico) irrumpe la siempre, a nuestra costa, tercera en discordia -presente en cada acto de nuestra vida juzgándonos y martirizándonos- la mente.
A su pesar, se alejan. Una mirada alcanza para decir todo lo que el silencio no logre transmitir.
Él sale a tomar aire.
Ella prefiere quedarse a asfixiarse de gente y aturdirse de música.
Juntos en su conmoción y solos con su puñado de sentimientos, se pierden en la inmensidad de la noche y sus condenas (o redenciones?)
Ella lo ve; siente una cosquilla, la ignora. Su mente vuela a kilómetros del lugar.
La noche pasa, las canciones pasan, los tragos pasan. Él, accidentalmente, la choca. Por primera vez ella no lo mira, lo ve. Sonríe. El juego empieza. El va y viene, el no-si-si-no, baile apretado, mente distante. Saben que no está bien, pero sus impulsos son más fuertes. Se buscan, se ignoran y se vuelven a buscar. Ella descarrila, él la frena. Ella se quiebra, él se desespera. ¿Qué hacer? ¿Que no hacer? Moral, códigos, Bien, Mal. Sus mentes adormecidas son un vertiginoso espiral de pensamientos, sensaciones e irracionalidades.
Pero la tentación es más fuerte y sus cuerpos colicionan en un beso violento; de bronca, de calentura, de angustias, de vacío, de necesidad. Se pegan, se separan y se siguen pegando al ritmo desesperado de sus cuerpos incomprendidos. Las pulsaciones se aceleran, las respiraciones son un nudo sin principio ni final. Y en medio de tan feroces instintos y de sensaciones tan nuevas, tan distintas (fielmente escoltadas por ansiedad y pánico) irrumpe la siempre, a nuestra costa, tercera en discordia -presente en cada acto de nuestra vida juzgándonos y martirizándonos- la mente.
A su pesar, se alejan. Una mirada alcanza para decir todo lo que el silencio no logre transmitir.
Él sale a tomar aire.
Ella prefiere quedarse a asfixiarse de gente y aturdirse de música.
Juntos en su conmoción y solos con su puñado de sentimientos, se pierden en la inmensidad de la noche y sus condenas (o redenciones?)
Hoy exigo sueños dulces,
para espantar
dolores tan amargos.
Pero sólo tengo;
sábanas frías
para un cuerpo caliente
recuerdos idealizados
para una mente sedienta de olvido
miedos inseguros
para una personalidad ansiosa de renovación.
una vida en soledad
para otra, acostumbrada a la compañía.
¿Mi mundo?
Jamás tan frágil
Jamás tan fuerte
jueves, 13 de septiembre de 2012
P.: Name a wish, place it in your heart. Anything you want, everything you want.
L.: Do you have it? Good. Now believe it can come true. You never know when the next miracle can come from, the next smile, the next wish com true.
P.: But if you believe that it right around the corner. And you open your heart and mind to the possibility of it, to the certainty of it.
B.: You just may get the thing your are wishing for.
N.: The world is full of magic you just have to believe it. So make your wish. Do you have it?
H.: Good. Now believe in it with all you heart.
sábado, 1 de septiembre de 2012
Era una de esas tardes de domingo con sabor a mate lavado y restos de postre tardío, con la cabeza entre relajada por lo que fue y tensa por lo que se viene, que a Julián -ya a solas con el vacío de su departamento- le nació la irrefrenable necesidad de ir a un recital.
Porque él, ante el mínimo atisbo de monotonía, sinsentido, vacío y soledad, se le metía en la cama a la primera banda que se le cruzace en el camino. Era marido y amante de toda nota musical que le diese ritmo a su vida. Era así como, instantáneamente, se adentraba en la búsqueda de alguna presentación musical; los bares y teatros eran su salida más recurrente, pero los recitales de cancha eran su afición. Según él, la gente en los recitales se conectan con su escencia, son su versión más natural, protagonistas de cada letra, dueños de cada melodía que significó algo en su vida. No importa de dónde venís, ni a dónde vas, tu nombre ni tu apellido, están todos ahí con el mismo fin, con la misma expectativa. Son todos hermanos, gritándole al viento una parte de su ser. Y cuando prenden los encendedores, o celulares, se eriza cada pelo de su cuerpo... cada uno aportando una gota de luz a la oscuridad del mundo. Pero lo que Julián más disfruta, es cuando el cantante se vuelve director de orquesta y ellos y sus almas obedientes, sedientas de guía, se dejan llevar, dejando la vida en cada aullido. Se vuelven un coro de fuerza, que en esas tardes domingueras o en medio de insomnios que consumen, suenan en sus oídos como dosis de vida, recordándole la magnitud y el poder de la unión, la creencia y un par de notas musicales.
jueves, 9 de agosto de 2012
domingo, 22 de julio de 2012
Ya un mes, sin palabras
![]() |
"El peregrino es alguien que busca. Se pone en camino detrás de una esperanza. Cree que hay para él un lugar en el mundo. Y lo busca, aún sin saber bien qué es lo que lo empuja. O lo atre… Es un hombre que ama la vida y quiere vivirla con un para qué. Al ponerse en camino se expone a que el Dios de la vida le cambie el para qué de su existencia. Es un riesgo a la vez que lo desea, quizás también le teme. Por eso busca unirse a otros, para corajear…" 22-06-2012 |
miércoles, 11 de julio de 2012
¿Qué decir?
Hay hechos que escapan a nuestra lógica o entendimiento,
que por lo general nos parecen injustos, innecesarios,
por el simple hecho de que ni nuestra mente -ni nuestros
sentimientos- logran asimilar alguna razón
que justifique el vacío y la tristeza.
Habrá que consolarse pensando que por algo será, no?
Simplemente despedirse con un "hasta dentro de algún tiempo",
cerrar los ojos,
respirar hondo,
y en un suspiro que parece eterno, así como demasiado corto,
dejarte ir.
lunes, 9 de julio de 2012
"Portulinus y Blanca se han sentado, como siempre, bajo aquel
árbol para reincidir en un cierto diálogo dificultoso durante el cual él la
observa con apremio, refrenando la avidez en la punta de la lengua al hacerle
la pregunta que quema, ¿Nuestro árbol?, y experimentando un momentáneo alivio
al escuchar ratificar, Él árbol nuestro; ¿Tuyo y mío?; Tuyo y mío. ¿Tú y yo?,
Tú y yo; ¿Nosotros dos? Sí, amor mío, nosotros dos. La habilidad conciliatoria
del primer número par, el dos, repetido por ella día tras día bajo aquel mirto,
le devuelve a él tranquilidad (…). A él, el número dos le permite defenderse,
al menos durante el instante en que Blanca lo pronuncia, de esa insufrible
dualidad que se interpone como un hueco entre el cielo y la tierra, el
principio y el fin, el macho y la hembra, el árbol y la sombra, la pasión por
su esposa Blanca y la urgencia de escapar de su control."
-Delirio
Albert Camus once wrote, “Blessed are the hearts that can bend; they shall never be broken.”
But I wonder if there’s no breaking then there’s no healing, and if there’s no healing then there’s no learning. And if there’s no learning then there’s no struggle. But the struggle is a part of life.
So must all hearts be broken?
Lucas Scott
Albert Camus once wrote, “Blessed are the hearts that can bend; they shall never be broken.”
But I wonder if there’s no breaking then there’s no healing, and if there’s no healing then there’s no learning. And if there’s no learning then there’s no struggle. But the struggle is a part of life.
Parafraseando a un pibe en el bondi
“Cuando entro a la clase, todo cambia, me chupa la energía. Es como que ni bien nos sentamos en las sillas, cada uno adopta un rol de mierda. Se crea un clima horrible, incómodo. Es como si cada uno tuviese que cumplir con su papel, haciendo comentarios ácidos, creando una atmósfera desagradable. Te digo más, se me van las ganas de ir al colegio, es ir a pasarla mal. Me cansa tener que actuar así, es agotador y horrible hacer cosas que no son propias de uno, que el ambiente te fuerce y te lleve a ser alguien quién no sos.”
Y después hablamos de bullying…
Una
pregunta acompaña nuestros sueños, proyectos, encrucijadas, crisis y
experiencias de todo tipo: ¿cómo va a terminar esto? Confiamos, tememos, nos
entusiasmamos, dudamos, pero no podemos adelantar la respuesta. Hay que esperar
hasta el final. Cuando las cosas terminan bien solemos decir ¡yo sabía! ¿Pero
de veras lo sabíamos? Nunca se sabe. ¿Por qué nos preocupa conocer el final?
Porque sabemos cómo termina la vida: con nuestra muerte. Y esta certeza nos
impulsa a buscar garantías para el mientras tanto. Que nos digan que
reencarnaremos como reyes o reinas, que nos espera el paraíso, que hay otra
vida y es eterna, o que se descubrió la droga de la inmortalidad. Pedir y soñar
no cuesta nada, pero en el fondo sabemos que ese final no cambiará.
¿Qué
hacer, entonces? Cambiemos los finales que podemos. Contémonos historias con
finales felices. Dejemos el postre para lo último, compremos lo que sea en 60
cuotas, prometámonos amor eterno y creámosle a quien nos vende felicidad sin
esfuerzo y bajo cualquier forma, líquida o sólida, tangible o virtual. Mientras
haya cuotas por pagar nuestros acreedores no nos dejarán morir; mientras nos
espere el postre podemos prolongar la comida; si el amor es para siempre,
vencerá a la muerte; si logramos quitar de nuestro cuerpo y de nuestra piel las
huellas del tiempo, habremos engañado a Cronos; si creemos en los gurúes de
turno, ellos nos darán la receta para cocinar perdices y ser felices hasta
nunca.
La
garantía de un final feliz nos arrebata del presente, que es donde las cosas
ocurren y piden participación, compromiso, esfuerzo, responsabilidad,
definición y nos transporta a un futuro venturoso. Pero no nos alcanza un final
feliz. Necesitamos muchos, porque después de cada uno la vida, empecinada,
vuelve a plantearnos sus preguntas a través de las experiencias cotidianas.
¿Cuál es el sentido de tu existencia? ¿Qué huella estás dejando? ¿Para qué
hacés lo que hacés? ¿Cómo vivís tus valores? ¿Qué aprendés de tus frustraciones
e imposibilidades? ¿Para qué te ocurre lo que te ocurre? Y suponiendo que hayas
concluido que nada tiene sentido (y por lo tanto te vas a sumergir en el final
feliz imaginario que más te guste), ¿harás algo para darle sentido al
sinsentido? Si la respuesta es afirmativa, lo que fuere debe hacerse en el
presente absoluto.
No
tengo nada contra los finales felices de la ficción, he disfrutado y disfruto
de muchos. Como dice Woody Allen en Hannah y sus hermanas, está bueno después
de todo dejar por un momento de hacerse preguntas que uno no puede responder y
está bueno disfrutar lo disfrutable mientras dure. Un final feliz dura lo que
dura. Después se encienden las luces de la sala, o se apaga el televisor, o se
cierra el libro. Y la vida continúa. Y nos pide que construyamos nuestra
historia de cada día, con sus más y sus menos, con dolores y alegrías reales,
con acciones y consecuencias. No se puede ir al cielo sin morir, decía el
psicoterapeuta Sheldon Kopp en Al encuentro de una vida propia. Los finales
felices ofrecen un atajo. Pero no nos liberan de hacer nuestro propio camino.
Sergio Sinay
Sergio Sinay
Juegos de palabras entre un esperanza y una cronopio
Él:
Fino-exilio-esquisito-susurro-meditar-perpetuo-clemencia-distante-sonrisa-singular.
En este exilio fino, esa sonrisa singular. En estos tiempos modernos, de clemencia distante y susurros perpetuos, pedimos escrúpulos olvidados entre meditaciones distantes que nos recuerdan detalles infalibles, palabras mágicas en esta vida exquisita, de objetividad olvidada. Y esos sueños dulces y penas amargas. ¿Vida agridulce?
Yo:
Alma-sutil-cielo-caracolear-espacio-plural-boreal-placer-tú-éxtasis
Tú, yo, vos, nosotros. La vida en un plural
colectivo. Con el éxtasis de la multitud nos zambullimos en este espacio
terrenal, en este presente no tan cielo ni tan tierra, no tan sutil ni tan vivo,
no tan vos ni tan yo, como este placer que matandonos nos revive y divide en pequeñas
fracciones de alma y polvo. Nos subimos,
nos vamos, nos escapamos volando entre auroras boreales y cuál caracoles
escondidos en su coraza esperamos el desenso sin piedad ni gloria. Sutilezas de
un mundo inentendido.
jueves, 31 de mayo de 2012
domingo, 27 de mayo de 2012
"It´s us against the world"
Ella era una soñadora, él un idealista. Y sin buscarse se encontraron, desafiando a su mayor cómplice: la vida. Hasta que solos se enroscaron en el espiral de los pensamientos; los ideales se transformaron en cuestionamientos y los sueños en pesadillas vertiginosamente racionales. Comenzaron a adolecer a la par, compartiendo las lágrimas que resbalan por sus labios vírgenes de mundo, haciéndose compañía en la soledad de la incomprensión, potenciando la caída al vacío y esperando juntos el impacto.
Masoquismo: la droga del adolescente.
Masoquismo: la droga del adolescente.
No importaba el volumen de la música, ni la oscuridad del cuarto, ni la violencia de los cuerpos, los ecos de preguntas seguían penetrando sus desamparadas mentes ansiosas de respuestas.
Y de la mano -inconscientes, ajenos, seguros- se van perdiendo en el eterno laberinto del silencio, se consumen en la pasión incomprensible de la vida.
Hay amores asesinos, y los hay, suicidas.
domingo, 6 de mayo de 2012
"Francie salió exaltada de su primera clase de química. En una hora descubrió que todo estaba compuesto de átomos en movimiento continuo. Asimiló la idea de que nunca nada se pierde ni se destruye. Incluso si algo se quemase o se pudriera, no desaparecería de la faz de la tierra, sino que se convertiría en otra cosa: gases, líquidos y polvos. Francie llegó a la conclusión de que, según la química, todo vibraba de vida y no existía la muerte. Le intrigaba el porqué los hombres de ciencia no adoptaban la química como religión."
"Un árbol crece en Brooklin"-
"Boquitas pintadas" inspira...
A las ocho apagaron las luces. Y en medio de la oscuridad, sus sollozos. No tardé en unirme a ese ritual nocturno que nos persigue y nos desahoga. La noche es la peor compañera de la soledad. El silencio de lugar a los planteos que durante el día aplacan con sonidos, imágenes y quehaceres. En el momento en el que recordamos que los sueños y esperanzas quedan del otro lado de las rejas, los escudos flaquean y las fuerzas se esfuman. Pero esta noche la charla tuvo un aditivo inesperado: hombres, amor, sexo. Y hoy, estos cuerpos fríos de caricias, extrañan el calor del cariño, la tibieza de los sentidos, la magia del roce de las pieles hirviendo sobre una cama simple.
Sus brazos me rodean, nuestra desnudez es absoluta. Solo respiramos; inhalamos confusión, exhalamos resignación, necesidad. Nuestros dedos húmedos, la excitación omnipresente. Caricias torpes, besos en el cuello indecisos. Mejor no pensar, solo sentir. Sentir ese pecho a pecho, esa transpiración caliente en aquel ambiente helado. Nos reencontramos envueltas en un mundo de sentimientos y sensaciones tan viejas como nuevas. La adrenalina y el cansancio nos acalambraban los miembros, pero la freneticidad ya era imparable y los jadeos empezaban a adueñarse del silencio. La cabeza nos lato, la respiración nos vibra, el cuerpo nos tiembla. Hasta que a destiempo pero en simultáneo, nos encojemos, nos arqueamos, nos sacudimos. El aliento amargo, las lágrimas saladas, el placer dulce; todo era parte de lo mismo. En ese lapso de cinco segundos, logramos despejar en absoluto nuestras mentes intoxicadas y las aceleradas pulsaciones nos recordaron que adentro nuestro aún hay vida, que la satisfacción todavía existe y que la lucha, de a dos, siempre es más fácil.
Sus brazos me rodean, nuestra desnudez es absoluta. Solo respiramos; inhalamos confusión, exhalamos resignación, necesidad. Nuestros dedos húmedos, la excitación omnipresente. Caricias torpes, besos en el cuello indecisos. Mejor no pensar, solo sentir. Sentir ese pecho a pecho, esa transpiración caliente en aquel ambiente helado. Nos reencontramos envueltas en un mundo de sentimientos y sensaciones tan viejas como nuevas. La adrenalina y el cansancio nos acalambraban los miembros, pero la freneticidad ya era imparable y los jadeos empezaban a adueñarse del silencio. La cabeza nos lato, la respiración nos vibra, el cuerpo nos tiembla. Hasta que a destiempo pero en simultáneo, nos encojemos, nos arqueamos, nos sacudimos. El aliento amargo, las lágrimas saladas, el placer dulce; todo era parte de lo mismo. En ese lapso de cinco segundos, logramos despejar en absoluto nuestras mentes intoxicadas y las aceleradas pulsaciones nos recordaron que adentro nuestro aún hay vida, que la satisfacción todavía existe y que la lucha, de a dos, siempre es más fácil.
martes, 10 de abril de 2012
1 segundo
En Israel, Kira está dando a luz a su hijo.
Y la abuela Carolina exhala su último suspiro en República Dominicana.
Mientras que a James le comunican su despido en Escocia, Carlinhos, unos de los tantos miembros de las Favellas brasilaeras, acaba de quedar como empleado en McDonald´s de entre 15 personas.
En Sydney, Australia, Juliet invirtió 10000 dólares en su cuarta inseminación artificial.
María, en Sudáfrica, está abortando por 3ra vez.
En un tribunal de Moskú, una pareja observa a sus hijos llorar en el estrado en una disputa por divorcio.
A 900 km en Paris, André jura amor, respeto y fidelidad ante el altar, su novia y el sacerdote.
Juan dispara su obligado y mortal tiro allá por Nueva Dehli, mientras en Capital Federal, Buenos Aires, Argentina, Matías se está tirando de un quinto piso, agradecido de ser la última injusticia en este poblado segundo de contradicciones que lo supera, lo redime y, finalmente, lo borra.
Crema del cielo
Sentados en el banco de la heladería, Héctor observa a sus dos hijos tomar helado y no puede evitar preguntarles:
-¿Por qué será que tanto a ustedes, como a tantos otros chicos de su edad, les encanta esa artificialidad de “crema del cielo”?-
-Es que la hacen los ángeles papá!- responde el de 7
-Y viene de entre las nubes!- concluye el de 8.
Me rompo, me quiebro, me desarmo y disuelvo entre manos ausentes. Tropiezo y desciendo. Es un caer eterno, sin fondo. Ninguna señal de fin, invisibles esperanzas de subir, de renacer. Desesperada sensación de encierro, de angustia, de irremediabilidad; la tormentosa rutina de la depresión ¿qué hacer? ¿qué NO hacer? Guías falsos, indicaciones confusas y yo que sigo decayendo entre recuerdos, lágrimas y deseos prometedores de sueños cumplibles. Acaso no es eso aún peor que los imposibles? La certeza de la posibilidad a precio de nuestro único esfuerzo, nos presiona hasta imposibilitarnos movimiento alguno. Nos dejamos caer como triste inercia de todo lo que sucede a nuestro alrededor. No hay más lucha, sólo esperamos el inevitable final; ese excitante choque que nos de el empujón de subida. Nos rendimos a revolcarnos dentro de estas broncas manchadas de frustraciones interminables. De golpe aparece una mano salvadora, un haz de luz… salvador? Salimos a la luz, nos recomponemos, juntamos nuestras piezas y nos abrazamos para no caer. No nos atan más que tanzas imperceptibles de un viejo y gastado disfraz, pero seguimos.
Tarea pendiente: tocar fondo.
Corriendo en medio de un laberinto interminable, me asalta la idea de asomarme al peligroso abismo de la curiosidad.
Y no puedo evitar preguntarme, en qué consisten los límites que guían a las relaciones humanas;
de la amistad al amor, un solo paso?
dónde se acaba el amor y comienza el resentimiento?
del perdón al olvido, una palabra?
No hay carteles que nos adviertan el cruce de esas barreras invisibles. Acaso el corazón las presiente? O la razón las reprime?
He aquí el mayor obstáculo humano: su cerebro.
Hacer o decir?
Pensar o sentir?
“ … Como venía diciendo, yo no creo que Dios haya creado al humano al 7mo día. Para mi Dios creó al hombre una noche, una de esas donde la soledad se hace sentir por cada rincón de la tortuosa mente, del vacío espíritu. Fue ahí cuando nos concibió. Pero Él se dio cuenta que eso no bastaba, ya que al hombre no le era suficiente con Su compañía; en esas noches la soledad asaltaba a su cuerpo frío de caricias, hielo desconocido para su creador. Fue entonces que Dios creó a la mujer, para apaciguar el frío corporal de su compañero. Y sin que Dios se de cuenta, entre risas y descubrimientos, ellos inventaron el amor. Y poco a poco dejaron de necesitarlo a Él; teniéndose el uno al otro incondicionalmente, qué más podían pedir?
Ante semejante insurrección, enojado, Dios le dio un hijo a la mujer. El hombre no pudo soportar tener que compartir el amor de su hembra y decidió ponerle fin a la vida del desplazante. Claro que el hombre no contó con el dolor desgarrador de la madre, el cual, progresivamente se fue transformando en rencor y este rencor en distanciamiento entre ellos. Y así nació el desamor, esa soledad con sabor a nostalgia amarga y cruel. Satisfecho con su obra, Dios consiguió ser el único consuelo de tan deprimente y perdido humano, cuando en medio de tan cruel oscuridad no hay voz ni cuerpo que aplaque tan vacía soledad, concurrida de recuerdos idealizados y desilusiones disfrazadas.”
Son las 4 a .m. y el hombre decide cerrar el libro (fiel compañero en noches como las recién leídas/descriptas) y no puede más que sonreír frente a la tendencia humana de culpar a lo sobrenatural por sus desdichas, sus miedos, sus dudas y sus locuras.
Hay recuerdos
Y recuerdos.
Como hay vidas
Y vidas.
Hay recuerdos que marcan-impregnan una vida
Y hay vidas que perduran en recuerdos.
Hay vidas de recuerdo, vidas para el recuerdo,
Vidas que recuerdan vidas.
Y hay recuerdos vivos, recuerdos recurrentes,
Recuerdos vivientes.
La vida es una caja de recuerdos.
La vida son recuerdos.
Los recuerdos son la vida (o son vidas?)
Vivir. Recordar. Vivir.
Alguien me recuerda.
Pero acá la pregunta es:
Hay que recordar vivir o vivir recordando?
Y esto es así, desaparezco y reaparezco cuando me place.
Pero hoy me tomé el tiempo, para darte tiempo.
Y será porque vengo viviendo de todo...
Analicemos la última semana: sábado, puerto de frutos, hermosa mateada con un amigo y su viejo, de ahí a ver Kevin Johansen gratarola al planetario, conocer dos personas 7 años mayores de lo más copados, cenar en lo de una de ellas en la casa más copada que conocí y vivir una noche de lo más flashera. Domingo recibo a mi hermoso i Pod y paso la mañana más tranquila de mi vida. A la tarde río con Luchito y Ninu, después misa y después cena con papá y una hermosa peli. Lunes, club de lo más divertido y corona una super fondue de chocolate con las chicas. El martes termino yendo a ver a los Foo Fighters de arriba con mi bombón y el resto, in cre íble. Y el miércoles, después de una mañanita light, a internarme 4 días al Marín y pasarla increíble y volver con ganas de amar y ayudar a todos.
Después de un conjunto de días así, volver a la normalidad, CUESTA.
Pero hoy me tomé el tiempo, para darte tiempo.
Y será porque vengo viviendo de todo...
Analicemos la última semana: sábado, puerto de frutos, hermosa mateada con un amigo y su viejo, de ahí a ver Kevin Johansen gratarola al planetario, conocer dos personas 7 años mayores de lo más copados, cenar en lo de una de ellas en la casa más copada que conocí y vivir una noche de lo más flashera. Domingo recibo a mi hermoso i Pod y paso la mañana más tranquila de mi vida. A la tarde río con Luchito y Ninu, después misa y después cena con papá y una hermosa peli. Lunes, club de lo más divertido y corona una super fondue de chocolate con las chicas. El martes termino yendo a ver a los Foo Fighters de arriba con mi bombón y el resto, in cre íble. Y el miércoles, después de una mañanita light, a internarme 4 días al Marín y pasarla increíble y volver con ganas de amar y ayudar a todos.
Después de un conjunto de días así, volver a la normalidad, CUESTA.
miércoles, 29 de febrero de 2012
Y si, llegó el día en el que nos despedimos de vos, vacaciones de verano. Y, como siempre, me ataca esa sensación contradictoria de sentir que te fuiste volando y a la vez que pasaron mil cosas. No fuiste un verano más, claramente. Me hiciste pasar días icnreíbles y días espantosos. Me diste playa, montaña, ríos, mar, ciudad, calor, frío, salidas, soledad, nuevas amistades, nuevo look, nuevos pensamientos, nuevas metas noches mágicas, noches bizarras, días interminables, días cortísimos; enojos, frustraciones-alegrías, esperanza.
Fueron tres meses de mucho aprendizaje conmigo misma, de ponerme a prueba. Y todavía todo lo que falta! El tiempo dirá cómo pasé la prueba, si es que alguna vez nos enfrentamos a una. Por ahora, simplemente me despido por unos meses, para encontrarnos en las vacaciones que viene con los mil y un cambios que me esperan.
jueves, 26 de enero de 2012
sábado, 21 de enero de 2012
At this moment there are 6.470.818.671 people in the world. Some, are running scared. Some, are coming home.
Some tell lies to make it through the day. Others, are just facing the truth. Some are evil men, at war with good. And
some are good, struggeling with evil. Six billion pepole on the world, six billion souls. And sometimes, all you need is
ONE.
Some tell lies to make it through the day. Others, are just facing the truth. Some are evil men, at war with good. And
some are good, struggeling with evil. Six billion pepole on the world, six billion souls. And sometimes, all you need is
ONE.
lunes, 14 de noviembre de 2011
¿POR QUÉ?
Es lo único en lo que puedo pensar ahora. ¿Por qué, explicame? Esa pregunta que tortura al humano desde siempre. Por qué por qué por qué. Hay mucha gente que no se toma un tiempo para si misma por temor a que esa pregunte comience a taladrar su mente. Todos la evadimos. Qué sería de nosotros si no? Esas dos simples palabras, pueden cuestionar nuestra vida entera, nuestro mundo. Pero convive con nosotros constantemente, por más indiferentes que queramos parecer. Esa pregunta está ahí, agazapada, lista para el ataque ante el menor flaqueo. Y acá viene el problema, cuando esa pregunta está demasiado presente en nuestra vida. Ahí comienza la tortura, el castigo autoimpuesto. Vivir en el cuestionamiento nos hace mal, vivir en la ignorancia no. Pero a la larga también nos hace mal. Qué cosa, no? Siempre el que más el boludo se hace, sale beneficiado, aunque "a la larga la pagan". Y a mi, me cuesta tanto pensar en ese a la larga, porque yo pienso en el ahora, y si yo ahora me como el garrón, quiero saber que el otro también se lo coma. Que egoísta. Pero es así, el caretismo gana. Que triste. Y por qué gana ese caretismo? Volvemos a lo mismo, todo es una pregunta. En especial esa: por qué? Ustedes se deben estar preguntando: por qué esta loca se pone a escribir semejante texto sin sentido ni ideas claras a esta hora? Y quieren saber por qué? Yo siempre detesté el "por qué a mi?", me parece muy egocéntrico. No vas a encontrar una respuesta, ni vos, ni los 7000000000 de personas que viven en este mundo, que seguro algo les pasó porque dios, la suerte o el destino lo quiso así. Yo simplemente me hallo acá, escribiendo este torrente de palabras contradictorias y monólogo de pensamientos en ebullición, que no pienso releer, por un simple hecho que destapó, finalmente y de nuevo, ese bichito carcomedor, esa sombra invasora, el siempre recurrente y nunca extinto: por qué?
domingo, 13 de noviembre de 2011
domingo, 16 de octubre de 2011
Cuando alguien muere…también morimos.
Se nos va un poco de nuestra propia vida,
y queda en el recuerdo la sonrisa
de quien solo se adelantó unos pasos
en la rendición de cuentas al creador.
Cuando alguien muere,
queda ese silencio sepulcral,
esa falta de voz para atrevernos a decir:
Te aprecié… te amé!
Cuando alguien muere,
muere también Dios,
porque en su célula infinita
se pierde un gramo de arena del cosmos.
Cuando alguien muere,
queda el universo personal muy triste,
la amistad marchita, el lirio de ternura hiriente,
perdido en el oleaje de la nada.
Cuando un amigo, un padre, una madre,
un hermano o un hijo muere,
se muere por un instante el canto del viento
y la piedra muestra su rostro duro, adusto,
y el árbol cruje en una danza de dolor.
Cuando alguien muere ya no hay abrazos,
rosas, risas y recuerdos que valgan,
pues el que se fue ya no verá más la tarde,
el frío amanecer, el café humeante, el beso
andante y el cerrojo abierto.
cuando alguien se muere
nosotros también morimos un poquito.
Se nos va un poco de nuestra propia vida,
y queda en el recuerdo la sonrisa
de quien solo se adelantó unos pasos
en la rendición de cuentas al creador.
Cuando alguien muere,
queda ese silencio sepulcral,
esa falta de voz para atrevernos a decir:
Te aprecié… te amé!
Cuando alguien muere,
muere también Dios,
porque en su célula infinita
se pierde un gramo de arena del cosmos.
Cuando alguien muere,
queda el universo personal muy triste,
la amistad marchita, el lirio de ternura hiriente,
perdido en el oleaje de la nada.
Cuando un amigo, un padre, una madre,
un hermano o un hijo muere,
se muere por un instante el canto del viento
y la piedra muestra su rostro duro, adusto,
y el árbol cruje en una danza de dolor.
Cuando alguien muere ya no hay abrazos,
rosas, risas y recuerdos que valgan,
pues el que se fue ya no verá más la tarde,
el frío amanecer, el café humeante, el beso
andante y el cerrojo abierto.
cuando alguien se muere
nosotros también morimos un poquito.
-José Luis Castillejos
Un fin de semana, dos personas cercanas a gente muy cercana fallecen ( y cuántos más que no sabemos también se habrán muerto!). Y cuán difícil es encontrar palabras para esta gente, no? Uno no sabe que decir, cómo hacer para rellenar este hueco que estas personas dejan, porque ellos también se mueren un poquito como dice acá. Pero la verdad es que no hay palabras que llenen, si no presencia. Simple presencia. Para que estamos acá si no? Para eso, para rellenar con cariño los vacíos que quedan, las palabras que sobran.
sábado, 15 de octubre de 2011
"Un día desperté, me incorporé en la cama y sonreí. Ya no sentía dolor. Y de golpe comprendí que la persona justa no existe. Ni en el cielo, ni en la tierra, ni en ningún otro lugar. Simplemente hay personas, y en cada uno hay una pizca de la persona justa, pero ninguna tiene todo lo que esperamos y deseamos. Ninguna reúne todos los requisitos, no existe esa figura única, particular, maravillosa e insustituible que nos hará felices. Sólo hay personas."
La mujer justa, S.M
sábado, 8 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
Blair: Louis and I it´s different. It´s lighter, more simple. He makes me happy.
Chuck: And I don´t
Blair: What we have is a great love; it´s complicated, intense, all-consuming. No matter what we do and how much we fight, it´ll always pull us in. What´s the mere happiness in the face of all that, right?
Chuck: But there´s a difference between the great love and the right love. This is your chance at happiness, you think you shouldn´t want it because you´ve never had it, and it scares you. But you deserve your fairy tale.
Blair: We make our own fairy tale. Chuck, people don´t write sonnets about being compatible or novels about shared life goals and stimulating conversation. The great loves are the crazy ones.
Chuck: And I don´t
Blair: What we have is a great love; it´s complicated, intense, all-consuming. No matter what we do and how much we fight, it´ll always pull us in. What´s the mere happiness in the face of all that, right?
Chuck: But there´s a difference between the great love and the right love. This is your chance at happiness, you think you shouldn´t want it because you´ve never had it, and it scares you. But you deserve your fairy tale.
Blair: We make our own fairy tale. Chuck, people don´t write sonnets about being compatible or novels about shared life goals and stimulating conversation. The great loves are the crazy ones.
martes, 4 de octubre de 2011
domingo, 2 de octubre de 2011
martes, 13 de septiembre de 2011
Las lágrimas son tristezas. Son tristezas que quieren huir, espantadas por nuestras alegrías. Por eso el que más llora, es el más feliz, ya que ríe entre lágrimas y llora a carcajadas. Es quien tiene valor para llorar donde sea, con quien sea, como sea. Total, el contexto sólo adorna a la hora de llorar. Por eso les pido, damas y caballeros, que lloren, que lloren hasta reír o rían hasta llorar, que entre risas y lágrimas, nos vaciamos de amargura.
Lloremos!
-Guillermo Rosales
(alias, mi novio el poeta)
Lloremos!
-Guillermo Rosales
(alias, mi novio el poeta)
lunes, 12 de septiembre de 2011
Si para recobrar lo recobrado, fue necesario perder lo perdido.
Si para conseguir lo conseguido, tuve que soportar lo soportado.
Si para estar ahora enamorado, fue mi inhester haber estado herido.
Tengo por bien sufrido lo sufrido, tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado, que no se goza bien de lo gozado, sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo he comprendido,que lo que el arbol tiene de florido,vive de lo que tiene sepultado.
Quién dice que el amor se gasta? Que el amor se pierde? El amor siempre está, de distintas maneras, con sus cambios, sus altibajos, su magia y su dolor. 27 meses son mucho tiempo, si. Pero jamás demasiado como dice la gente. Hay muchas cosas que se pierden pero tantas más que se ganan. Venimos de pasar las 4 días más lindos, raros y únicos (porque todo ese tipo de momentos con vos es único, por más cursi que suene) y cada vez puedo asegurar más y más que VOS sos mi felicidad. Yo aseguro que "la chispa" se puede mantener, con esfuerzo, pero se puede. De qué otra manera si no puedo seguir sintiendo ese cosquilleo ni bien te veo? Por qué si no me late el corazón a mil por hora cuando me llega un mensaje o llamada tuya? De dónde saldría si no ese nerviosismo antes de que vengas o vaya a tu casa? O sentiría esa sensación de estar en otra mundo cuando nos damos un beso? Al lado tuyo todo parece irreal, siendo en verdad lo más real que me pasó y quiero que me siga pasando. No quiero nostalgia, quiero presente. Y nuestro presente es lo más lindo que tengo.
Felices dos años y tres meses mi amor, te amo (aun que eso no llegue a describir lo que siento por vos)
PD: cuando nina suba las fotos, meto foto
domingo, 11 de septiembre de 2011
A diez años del famoso 9/11, ese día significó "el último día de
la presunta invencibilidad de los yanquis" según un amigo, "el
día que los estadounidenses tiraron abajo a su propio pueblo",
según una amiga, "un shock de pánico mundial, el
derrumbamiento de la civilización, pero que ahora
demuestra un Estados Unidos más fuerte" según los medios.
Mi opinión? Considerando que a Bin Laden lo asesinaron a
sangre fría hace apenas unos meses y teniendo en cuenta la
situación en Libia, yo diría que no se aprendió NADA.
la presunta invencibilidad de los yanquis" según un amigo, "el
día que los estadounidenses tiraron abajo a su propio pueblo",
según una amiga, "un shock de pánico mundial, el
derrumbamiento de la civilización, pero que ahora
demuestra un Estados Unidos más fuerte" según los medios.
Mi opinión? Considerando que a Bin Laden lo asesinaron a
sangre fría hace apenas unos meses y teniendo en cuenta la
situación en Libia, yo diría que no se aprendió NADA.
martes, 6 de septiembre de 2011
Equilibrio, equilibrio... qué difícil sos de alcanzar eh! Terminás siendo igual que la utopía para Galeano, hecha para ilusionarnos, para ser un horizonte lejano que siempre que pensamos alcanzar se aleja y nos hace seguir caminando.
Te escabullís en rincones oscuros dentro de nosotros y nos hacés escarbar, equivocarnos, hasta que de golpe hacés tu aparición triunfal por un corto lapso de tiempo. Después, volvemos a los corrientes días de la balanza ladeada. Días en los que dejar satisfechos a los demás o a uno mismo, todo al mismo tiempo, parece realmente imposible.
Para qué tantos cálculos? Para qué tanto esfuerzo? Por esos simples momentos de paz?
Hace poco me dijeron que la felicidad se trata de simples momentos; únicos, irrepetibles. Suena triste esa teoría, pero no está muy errada después de todo. Empiezo a creer que esa felicidad está ligada a este equilibrio del que hablamos.
Y cuando el horizonte se viene negro, qué se hace es la gran pregunta. No se puede vivir de los días de sol pasados. Tampoco de la esperanza de que algún día se despeje. Quizás, simplemente, confiar en aprovechar los rayitos de sol que se cuelen de entre las nubes de vez en cuando. Después de todo, no es la felicidad esos cortos momentos de luz y calor?
Te escabullís en rincones oscuros dentro de nosotros y nos hacés escarbar, equivocarnos, hasta que de golpe hacés tu aparición triunfal por un corto lapso de tiempo. Después, volvemos a los corrientes días de la balanza ladeada. Días en los que dejar satisfechos a los demás o a uno mismo, todo al mismo tiempo, parece realmente imposible.
Para qué tantos cálculos? Para qué tanto esfuerzo? Por esos simples momentos de paz?
Hace poco me dijeron que la felicidad se trata de simples momentos; únicos, irrepetibles. Suena triste esa teoría, pero no está muy errada después de todo. Empiezo a creer que esa felicidad está ligada a este equilibrio del que hablamos.
Y cuando el horizonte se viene negro, qué se hace es la gran pregunta. No se puede vivir de los días de sol pasados. Tampoco de la esperanza de que algún día se despeje. Quizás, simplemente, confiar en aprovechar los rayitos de sol que se cuelen de entre las nubes de vez en cuando. Después de todo, no es la felicidad esos cortos momentos de luz y calor?
lunes, 5 de septiembre de 2011
miércoles, 31 de agosto de 2011
Bueno, a ver, este intento de no sumarse a las discusiones que se generan por facebook por lo de Candela está costando demasiado. Y estoy criticando a la gente que opina sobre esto y al fin y al cabo yo también estoy opinando al hacer esto, pero no por lo que le pasó a Candela concretamente, si no por la actitud que se toma en las redes sociales por gente que parece no saber que el problema va mucho más allá de algo que cualquiera pueda solucionar con un post en algún lado. Pero esto ya parece joda, resulta que ahora de golpe todos descubren que hay gente que secuestran y matan, que hay un negocio llamado trata de blancas, que desaparecen muuchas mujeres y chicas y que hay violaciones una vez a la semana. Pero ahora vienen todos a movilizarse? No lo termino de entender. A todos nos sensibiliza, me parece triste que no sea algo habitual tanta preocupación, y que se haga algo al respecto. El año pasado, el caso del pibe que vuelve de Pachá: lo intentan secuestrar, sale a pedir ayuda, la gente no le cree, piensan que es un chorro, finalmente los secuestradores le meten un par de tiros y se muere. Y ese chico? Tampoco pudo "seguir con su vida" como Candela, como todos dicen. Se hizo algo al respecto? Y no, se siguen volviendo cientos de adolescentes en combi a las seis de la mañana y sigue habiendo la paranoia tal para creer que es un chorro cuando es un pibe desesperado porque lo salven. No los culpo eh, simplemente, él, Candela Y MUCHOS OTROS MÁS son frutos de la inseguridad que hay en nuestro país, pero no se arregla con un simple "Me Gusta" en un grupo de facebook .No señores. Y si no quieren hacer nada, también se entiende. Pero como acabo de leer en un sabio estado "Si te importa tanto Candela, salí a protestar a la calle, no a hacerte el ideólogo político en tu facebook.". Dejemos de opinar sobre lo que no sabemos gente, y si realmente queremos que esto cambie, salgamos a hacer algo en serio.
martes, 30 de agosto de 2011
lunes, 29 de agosto de 2011
"Una valija vacía sobre la cama" (ACOBI 2011)
Ropa tirada por el piso, libros desparramados, fotos empapelando el piso, discos y espejos rotos reflejando el poco sol que se cuela por la ventana; símbolo del día que nace, de la vida que sigue. La valija vacía sobre la cama, igual que este cuarto vacío de vos sobre mis hombros; tu ausencia que no para de pesar.
El viento otoñal que sopla afuera me invita a salir, a ver que el mundo sigue y que, como esta estación, todo tiene su fin. "Que algo termina significa que otra cosa empieza" me decías siempre con esos aires de tipo mayor que tanto te gustaba refregarme (y mirá si eras trillado eh) . Lo que no me explicaste, es cómo empezar algo sin vos. ¿Qué hacer cuando tu impulso, tu inspiración desaparece?
No sé cómo un cigarrillo llegó a mis labios mientras mi mano manoteaba el fuego de tu viejo encendedor. ¿Por qué será esa irrefrenable necesidad de fumar ante la angustia? A vos siempre te gustaba fumar en las sesiones, te parecía que le daba más misterio. "Vos nunca vas a entender la magia del humo" era tu frase favorita. Será que lo estaré empezando a entender... La sensación amarga en los labios, el calor del humo en la boca, las cosquillas bajando por la garganta, la exhalación "purificadora". Paradójico, ¿no? Que fumar purifique nuestras respiraciones. Nos consumimos a su ritmo, se consumen nuestros sueños, nuestras frustraciones, nuestras incertidumbres (¿acaso también nuestra vida?). Y todo eso lo exhalamos después en una simple pitada. Nuestros pulmones se van llenando de humo, y ¿no es eso acaso una forma de lento suicidio? Preferimos pensar que podemos más que la muerte, que somos nosotros mismos, después de todo, los que decidimos y no que es la vida misma quien realmente decide. Que patética sensación de falso poder. Parece ser inevitable ya dejarme caer a través de este espiral de maquinaciones perversas en el que me dejaste sumergida. Al menos la tristeza inspira a los artistas... Ay no, ya empezamos con los auto-consuelos baratos.
El amanecer sigue inundando esta ciudad que nunca duerme, mientras yo apago el cigarrillo con el pie -lo admito, tengo la esperanza de apagar también toda mi incertidumbre- . Me planteo regresar y enfrentarme con la valija vacía y meterle todos los recuerdos desparramados, nuestro arte tirado y pisoteado, los sueños incumplibles e incumplidos.
Y cerrarla, de una vez por todas, cerrarla.
El viento otoñal que sopla afuera me invita a salir, a ver que el mundo sigue y que, como esta estación, todo tiene su fin. "Que algo termina significa que otra cosa empieza" me decías siempre con esos aires de tipo mayor que tanto te gustaba refregarme (y mirá si eras trillado eh) . Lo que no me explicaste, es cómo empezar algo sin vos. ¿Qué hacer cuando tu impulso, tu inspiración desaparece?
No sé cómo un cigarrillo llegó a mis labios mientras mi mano manoteaba el fuego de tu viejo encendedor. ¿Por qué será esa irrefrenable necesidad de fumar ante la angustia? A vos siempre te gustaba fumar en las sesiones, te parecía que le daba más misterio. "Vos nunca vas a entender la magia del humo" era tu frase favorita. Será que lo estaré empezando a entender... La sensación amarga en los labios, el calor del humo en la boca, las cosquillas bajando por la garganta, la exhalación "purificadora". Paradójico, ¿no? Que fumar purifique nuestras respiraciones. Nos consumimos a su ritmo, se consumen nuestros sueños, nuestras frustraciones, nuestras incertidumbres (¿acaso también nuestra vida?). Y todo eso lo exhalamos después en una simple pitada. Nuestros pulmones se van llenando de humo, y ¿no es eso acaso una forma de lento suicidio? Preferimos pensar que podemos más que la muerte, que somos nosotros mismos, después de todo, los que decidimos y no que es la vida misma quien realmente decide. Que patética sensación de falso poder. Parece ser inevitable ya dejarme caer a través de este espiral de maquinaciones perversas en el que me dejaste sumergida. Al menos la tristeza inspira a los artistas... Ay no, ya empezamos con los auto-consuelos baratos.
El amanecer sigue inundando esta ciudad que nunca duerme, mientras yo apago el cigarrillo con el pie -lo admito, tengo la esperanza de apagar también toda mi incertidumbre- . Me planteo regresar y enfrentarme con la valija vacía y meterle todos los recuerdos desparramados, nuestro arte tirado y pisoteado, los sueños incumplibles e incumplidos.
Y cerrarla, de una vez por todas, cerrarla.
martes, 16 de agosto de 2011
domingo, 7 de agosto de 2011
Oficinistas
Son ellos ¿quiénes?
Los que caminan
esclavos de agujas
chocando y chocados,
mirando sin mirar.
Abstraídos,
hablándole al aire
palabras sin sonido.
Son ellos, ¿quiénes?
Los que no andan,
corren;
ansiosos, entrajeados,
encaretados.
Los insatisfechos,
nunca felices y
quejumbrosos...
Son ellos,
somos nosotros.
Son todos,
deseando ser ninguno.
Buscando ser lo que
nunca serán:
libres.
Shouldn´t we say no?
El destino los tienta con su incierto
azar al acecho.
Los llama.
Los alienta.
Y de a poco se dejan convencer
y asisten a la
inevitable
cita con el diablo.
No deberíamos decir no?
Oponernos a la inmoralidad
insistente,
persistente,
que nos grita
y aturde
con sus promesas de
placer y secreto.
Ojos que no ven...
Corazón que atormenta.
Y vos, compañero de infidelidades,
me vas a salvar del diluvio?
Deberíamos decir no,
pero este si ya se escapó
de estos traviesos labios
sin dueño.
Y vos, los vas a parar?
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